Lectores

10/12/10

La hora de Adolfo Molina

La vida pasa volando, como los pájaros que vuelan libres hasta que no puedan ir más lejos. Mientras yo acá me estoy ofuscando, estoy envejeciendo en este cuarto, solitario, húmedo, oscuro, triste. Son las 11:26 de la noche, y ya vendí mi alma. No quiero esperar despierto ese momento, solo quiero cerrar los ojos y volar tan lejos como ellos. Pero no puedo tranquilizarme, el corazón me late muy rápido y muy fuerte. Siento mis piernas como dos ramas secas y el color de la piel, muerta. Estoy dejando la vida en esta cama vacía, sin poder decirle las últimas palabras a mi hijo, no pude ver su rostro de felicidad. No conozco esa humilde expresión de felicidad. Dudo que la muerte me sorprenda sin dolor, en algún momento encontraré algún síntoma inexpresivo, tan inexpresivo como la misma desintegración de mis recuerdos, o la leve calvicie que ya me rodea la mollera. Ni los doctores y los gurús me pueden retener acá, solo estoy esperando mi final. Este final tan anunciado como el clima de esta tarde, la lluvia que no alcanzó para borrar las marcas de la ventana, la mugre de mis mañanas que el sol resplandece como rayas en una cárcel. Lo que no pretendo es dar lástima o compasión, merezco esto, merezco el sufrimiento pero no lo quiero, el Diablo me sonríe y Dios me acaba de cerrar la puerta. 11;57 de la noche, a tres minutos de la media noche, ha parado de llover y aquí entró un frío que no tiene piedad. Los huesos, siento que se astillan, que esta cama tiene clavos, y que me corre por las venas una triste sensación. Pero nada me duele más que el adiós a los cuentos de Borges, o a las tardes de otoño amarillo en donde mi Griselda y yo compartíamos el amor y esa inocencia de aquellas épocas. Y con una expresión tenue pero cálida en su rostro, sin sonreír pero casi sin sufrir, logró dormirse.
A las 00;04 el hijo de Adolfo entró en la habitación de su padre con la excusa de contarle con alegría su primer juicio victorioso, y con una sonrisa llena de felicidad advierte el tremendo suceso...

04/10/10

En busca de la felicidad

Algunos dicen que la felicidad es algo que se tiene que lograr en forma permanente. Otros sostienen que con un solo relámpago momentáneo se puede lograr la felicidad, aunque ella dure precisamente solo un momento.
Yo mientras tanto hago equilibrios entre la facultad, el trabajo, el amor, la familia y los amigos. Tratando de que ninguno de ellos se me caiga, ando constantemente buscando ese equilibrio, esa paz que solo se consigue cuando te acuestas a la noche y sonríes de tal forma que eres feliz.
Hay una cierta etapa de la vida que se mide en lágrimas ¿qué creés si te digo que hace mucho que no lo hago? Si tal vez me vieras llorando creerías que me he retrasado. Pienso en la gente que me rodea, me siento afortunado de tenerlos y poder disfrutarlos, no quisiera, no no quisiera perderlos.
Hay una cierta manera de ver las cosas con los ojos cerrados, y de esa forma podrás ver mucho más que aquellos que los abren al mirar. Algo en la sonrisa de ella me hizo ver, casi sin darme cuenta, que el sol también me alumbra, que mis lágrimas un día se secarán.
Cuánta presión puede quebrar un vaso de agua, cuánta madera hace falta talar para que el cielo se vea claro. Cuántas cosas hay que sacrificar para poder ser feliz.
Si hay cierta felicidad que se mide en sonrisas ¿cuán feliz te creés por andar sonriéndome así cada vez que me mirás? Si cada mano tuya significa un pilar, hermoso imperio has de formar cada vez que me acariciás... me das felicidad, eterna felicidad.

08/09/10

En un banco de la Recoleta

Te vi cruzar la calle de la cuidad, te vi acercarte con esa sonrisa única e inigualable. Te vi venir hacia mí como una luz hermosa y eterna. Te vi y mi corazón y mi mente se detuvieron al oír tu voz. Solo quedaba la idiotez, los gestos que causan los nervios, y la sensación de horror de temer quedar como un estúpido frente a tu cuerpo. De perder la valiosa oportunidad de tenerte hoy y siempre. Nos sentamos en un banco de la Recoleta, hablamos de la vida, de la moda, de la sociedad que está de moda, de los textos de Borges y de Bioy, de la naranja mecánica y de la pasión por el ego. Ningún tema fue tan importante como para desviar la atención de le prestaba a tu belleza.
Algunos risueños creen que el amor es una imagen desdibujada de la primera impresión que nos queda luego de conocernos. Yo me atrevo a ir más lejos, a decir que el amor es una especie de video, de cinta fotográfica, donde cada foto es cambiante, y es adaptable a la realidad y al momento en que nos vemos y nos entendemos, en que la luz se convierte en sombra de un día para el otro y lo incierto va ganando terreno.
Pero lo cierto que ese terreno es tan cambiante como la vida y como nuestras mentes, como nuestras aventuras y como nuestros miedos. Justamente escuché oír que no importa por dónde caminemos, siempre y cuando sigamos caminando. Por eso hoy trato de no detenerme al mirarte, por más que mirarte signifique rendirme por dentro ante la maravillosa sensación de amor que nos envuelve cada segundo que pasamos juntos. Que en cada sueño que vivo, tiende a llevar tu nombre como titulo, y que aquel sueño hermoso sea la viva realidad de nuestra inigualable e incomprensible vida.
Te maltraté lo suficiente hasta que te fuiste, porque no supe reaccionar a la adversidad, al temor, a la soledad, a la decisión de tu ingenio de querer despertar conmigo cada mañana, y que hace que nuestra pareja funcione casi automáticamente como si ya nos conociéramos desde hace tiempo.
Hoy me callo, te observo, te toco, me prendo fuego. No puedo no tenerte, no hay lugar para el no y el jamás, ya te siento en mis venas, ya me siento adicto a tu esencia, ya estoy ansioso por tu presencia. Cuántas palabras pueden caber en un te amo, y cuantas sean no serán suficientes para describir en algún punto la odisea, la agitación de conciencia, o la libertad de pertenencia. Acaso te debo varios alientos, y tantas razones para que me eligieras. Estoy en deuda hasta conmigo mismo, porque no me permito tanta diferencia. No puedo prometerte el éxito ni el dinero, no puedo darte un futuro excéntrico, pero si puedo entregarte mi vida y mis secretos, aquellos que guardo hace tiempo, puedo darte todo mi amor y mi presencia, mis miedos y mis dudas, como así mis certezas. Puedo darte mi compañía, mi amistad y mi cuerpo, mis ganas y mis silencios. Puedo darte un hombro en que apoyarte, puedo entregarte una opinión, una forma de vida, puedo hacer que sonrías por el resto de tu vida.
Espero que desde aquel día en el banco o aquel en el subterráneo, hasta el que quieras, sigas queriéndome con la misma insistencia, con la simple dedicación que te caracterizó todo este tiempo. Mañana quizás te darás cuenta, que algunas cosas no cambian, que algunas cosas no se pierden, que algunas cosas no se olvidan. Que algunas cosas encienden tu vida, y la convierten en una estrella.

02/09/10

La respuesta sos VOS

Mañana cuando te acuerdes que te dije que escribiría esto, posiblemente me odies por algunas frases que alguna vez he dicho y que se que te han caído un poco mal, y espero con esto remendar el error. Tenés que entender que no se aprende a ser, sino que simplemente se es como se es. Y se ama o se odia como se es. Supongo que mi prontuario no da una buena imagen, pero juro que tengo algo muy claro en mi cabeza. Y es que con vos no tengo limites, ni tiempos, ni pasados. Hace pocos meses que nos conocemos las caras, hace poco que rozamos nuestras manos en un símbolo de unidad, pero ese poco tiempo es inmenso ante la adversidad que me caracterizo siempre en mis relaciones. No pretendo ponerle rótulos anticipados, no pretendo cerrar la puerta, no me gusta anticiparme a lo que quizá no se podrá dar. Pero al menos, las intenciones que me manejan, las ganas y la necesidad de verte mas seguido, me llevan a imaginarte como alguien muy unida a mi, en el mejor sentido que le puedas atribuir. Desde cocinarte, hasta hacerte ver las estrellas, desde mirarte, olerte, sentirte, hasta soñarte. Si, soñarte. Sueño con vos muchas veces, aunque casi nunca te lo cuento, porque siento que me comporto como un nene y que vos te vas a reír de mi. He llegado al punto de mirarme al espejo y preguntarme o decirme mejor dicho, la suerte que tuve de conocerte. Si seguro dirás que te estoy "tirando flores", pero no es tan así como parece. Sos muy parecida a mi en ciertas cosas, y muy diferente en otras. Sos como mi amiga pero también sos mi amante, sos como mi mamá pero también sos mi novia. Sos vos, la única por la que hoy puedo levantarme y decir: es hermoso vivir. Tuve momentos feos, y vos mas que nadie lo sabe, en donde vivir me salia muy caro, porque solo servia para sufrir. Y hoy, hoy viajo un tren, dos subtes y un colectivo para verte pero soy FELIZ. Hoy te veo tan poco, que el día me sobra y las ganas de tenerte conmigo encima, o hablando, o simplemente mirando una película tomados de las manos, ya son razones suficientes para contestar a la pregunta más importante. y la respuesta sin duda, serias VOS.

21/07/10

Cabeza de novio

Salgo a caminar, para tomar aire quizá... para ver la cara del sol en un día de invierno. O tal vez lo hago para despejarme un poco de todo. Bueno de casi todo, y confieso que es una ardua tarea no poder desprender mi mente de ella. Si ella, mi razón para levantarme, mis pies y mis manos, mi cabeza. Gasto mis horas en largas recorridas por las galerias de ropa, desfilando por las mejores marcas de moda, horrorizandome por los precios, y lamentando no poder comprar nada. Pero eso no me afecta, solo me afecta no poder estar con ella. Y comienzo a ver ropa para ella, si aquellas vidrieras con zapatos, con carteras, con calzas y con make up. La imagino en lugar del maniqui, le sonrío como un loco, las personas que atienden los locales me miran con cara rara, y hasta le avisan a seguridad por si las dudas. Pero yo me voy riendo solo, riendo con ironía por los precios, por la locura que es la vida sin verla, por la energia que me falta. Pienso en ella. Me detengo, saco el celular, le envió mensajes, estorbo la vereda, me empujan, me enojo, me insultan, y vuelvo a sonreir. ¿Esta es la vida del enamorado? ... que me juzguen no me preocupa, total nadie se salva del banquillo... ni de la muerte. Solo espero que ésta, llegue de improviso en la cama, mientras recupero aire con su cabeza en mi pecho, despues de una escena de amor.

06/07/10

El loco

Me acurruqué en su cuello y me desperté soñando con sus risas. El tren se me movía para ambos lados del carril, había un agujero en el cielo. Las drogas me convirtieron en un fantasma pálido y mareado. Tenía ganas de vomitar lo que había comido en toda mi vida, aunque raramente no había comido nada. Me ayudaron a bajar, me tomaron del brazo, y me sacaron la billetera con los pocos pesos que me quedaban. Cuando volteé para verla, ella no estaba ahí riendose. Los televisores del anden no funcionaban, solo habia rayas. Hacía calor, parecía que estaba en un sauna. Me transpiraban las manos, como si tuviera en ellas un fuego. Me senté en un banco de esos de madera que siempre están tan maltratados que creés que se van a romper ni bien te sientes. Un señor de bigote, de esos trajeados en la mafia de las leyes me habló en voz baja, creo que llegué a oir: "bien muchacho, ahora solo falta que cruces la ultima barrera". Entre el murmullo de los pasajeros ansiosos por ver al tren arribar al anden, y la locura de creer que estaba muerto o en un sueño de esos atroces donde justo te despiertas cuando estás a punto de morir... pero nunca llegaba esa situación, solo pasaban los segundos como gotas de agua, los rostros de las personas lucían como caretas pintadas de un carnaval, de un jolgorio o una fiesta muy loca. Pensé "si estos son los efectos de las pastillas que me dieron esos tipos creo que se deben llenar de dinero con los bobos que se hacen enfermos por estas cosas". Apunté mis ojos a una moneda que estaba en el suelo, la tomé, intenté leer el año de impresión, decia 1864. Ahora si que creia que estaba enloqueciendo, pues la verdad, hasta donde yo sabia estaba en el 2010. Una mano se apoyó en mis piernas. Tan suave y tan delicada, era ella, pero no pude ver su cara. Me dijo al oido una dirección "Yerbal 2543" y se fue borrandose en el andén. Llegó el tren, nose porque ni como pero me levanté y entré en él. Me bajé en "Pasco", caminé dos cuadras en dirección norte y doble hacia la derecha, como si fuera de memoria llegué al lugar de la dirección. Parecia todo armado, porque me estaban esperando unos señores de gorra azul. Me revisaron, casi golpeandome, me quejé, me puse fastidioso, los empujé, pero ellos eran más y me terminaron pegando con un machete. Caí al suelo, acostado ya sin furia y sin fuerza, terminaron de revisarme. Sacaron de mi bolsillo unas pastillas, y me esposaron. Me dijieron que debía guardar silencio, les dije que estaban cometiendo un error. No me hicieron caso. En la estación de policia no me tomaron la declaración. Decían que yo estaba ebrio o drogado y que las pastillas que encontraron en mi bolsillo eran unas drogas muy fuertes. Me estaban buscando, supuestamente yo era un fugitivo de la ley, un buscado por miles y recompensado quien me envie a la carcel. Efectivamente un hombre de traje, aquel que en el anden se me había acercado y hablado. Ese hombre de bigote me vendió. Ahora estoy preso por tráfico de drogas, y se me acusa de haber matado a una mujer. Según la descripción del fiscal es la chica del sueño, la del anden, la que me dijo la dirección en donde los policias me estaban esperando. No terminé nunca de comprender la situación, pero acá estoy... preso. Engañado e incomunicado. Recien se fue mi defensor oficial. Me dijo que no tengo escapatoria, la única solución será hacerme pasar por loco. Y yo que estoy dudando si en realidad era un broma...

24/06/10

Venus de Milo

Encontré sus labios cerca de los míos, agaché la mirada, se sonrojó. Nos besamos y todo se apagó. Me desperté solo en su cama, me desesperé al ver que ella no estaba. Pero me tranquilicé cuando la vi traer el desayuno a la cama.
Me recuperé de la noche agitada, me vestí como pude, para que ella nuevamente me quite la ropa lentamente. Entre sus manos y mi piel no había distancia, no había obstáculos para el amor.
Hacía frío afuera de la habitación, pero dentro de las sábanas ardía el fuego, las ganas, la desesperación, el vértigo, la pasión. Cada segundo era una prueba de chispa, cada chispa impulsaba una caricia, un masaje, cada masaje activaba hormonas, y cada hormona reventaba en un beso de esos que duran minutos y que sólo se ven en las películas de amor.
Cabría preguntarse si alguna vez sentí algo igual o siquiera parecido, y la respuesta sería absolutamente negativa. Creo que la vida me devolvió un poco de fortuna. No puedo estar más contento con ella, no puedo sacar su imagen de mi memoria.
Pero el tiempo es eterno cuando no la veo, y cuando estoy con ella un día es un segundo de esos que tienen millones de imágenes que brillan como millones de soles, son como gotas de papel que flotan sobre un vaso de cartón, es una luz que atraviesa el campo y la montaña, que baja por mar y que sube por el sol y que vuelve a descender en su mirada.
Ella es tan hermosa, tan perfecta. Y tengo miedo de no volver a verla. Tengo esa ridícula pero maravillosa sensación de mariposas que sueñan aquellos niños con granos de la canción, cuando sueñan que abrazan a Venus de Milo, sin manos.
Ahora estoy desesperado, busco sus manos, quiero tenerla, quiero poseerla, quiero hacerle todas aquellas cosas que una persona desea que le hagan. Quiero que diga mi nombre al oído, mientras sienta en mis ojos que soy yo el hombre que siempre ha querido.

21/06/10

Té de vainillas

Encedió el televisor, paseó por algunos canales y esquivando recuerdos soltó el control en el noticiero. El clima según el servicio meteorológico nacional estaba a 14 grados celsius, pero en su habitación hacía facilmente 10 grados menos. Se levantó, preparó un té de vainillas para adormecer el dolor, y apagó la luz de la cocina. Pensó en que la tarde estaba más humeda que el baño, creyó que una voz la llamaba... pero nadie había allí. Nadie puede entender la razón de las peleas absurdas, las que parecen anzuelos venenosos como agujas de escorpión. Pudo ver en sus manos la vejéz de los años, saboréo la última gota del té, preparó el baño, soltó sus ropas, y se dejó dormir en el agua caliente de la bañera. Fueron 28 minutos los que permaneció con la mirada perdida sobre una mancha de humedad, aunque en realidad le parecieron días. Se levantó, arrugada, se secó, buscó sus zapatos viejos y se los puso, trató de limpiarlos en vano, lanzó el trapo con el cual los trató de limpiar hacia la otra punta de la casa, y se reprochó el porqué una vez más. Se cansó de sonreir, está agotada pero no por cansancio sino por decepción. Las emociones mezcladas de la tarde, recuerda que la calle está por ahi abajo, busca a una persona caminando con la vista, pero no la encuentra. Se vuelve a preguntar si en la vida las oportunidades solo suceden una vez. El silenció le supo responder con la triste realidad. No estaba él caminando por la calle, no había autos rodando por el asfalto. Ya no había luz en su mirada, no había esperanza ni destreza. Estaba aislada en la mediocridad de su tolerancia, estaba demacrada con las ojeras destapadas. Estaba anhelando verlo volver, o quizá llamando por celular. Pero la tarde gris se vuelve más oscura cuando se está solo. Y cuando las luces se encieden porque la noche acontece, las lágrimas se hacen charcos interminables de sangre. Los buenos momentos se desvancen como estátuas de sal, los besos que alguna vez sobraban, hoy se los lleva el mar. La soltura de los brazos o la rigidez de las piernas, las risas o la holgadez mental... signos que ahora están desactivados. Y ella se pregunta si en realidad todo esto no es una broma de algún dios burlón y divertido, se responde a sí misma que está comenzando a enloquecer. Tiene que recuperarlo como sea, aunque para ello no hay una solución rápida. Él no está, él se fue. Él la vió con otro hombre y por eso la relación se rompió. Ella eligió mal el deseo de jugar con un muñeco de otra juguetería. Ahora se lamenta, se acuesta y se duerme mientras el velador le demuestra que su vida no esa ésta. Se despierta, transpirada, enloquecida. Él ya no estaba, mientras ella dormía, él se había ido con otra.
Adrogué, 2009.

17/06/10

Recobejos

Es dificil de creer que alguien pueda poner el mundo de cabeza y a sus pies tan sólo con una sonrisa. Es dificil que un hombre como yo, tan común como cualquier otro, pero al mismo tiempo tan complejo, se deje llevar por la luz de la mañana, por esa luz que sale de aquella sonrisa que acabo de mencionar. Lamento decirte que si soy felíz es por culpa tuya, y que si alguna vez te fallé ojalá me sepas perdonar. Es que a veces no comprendo el motor de todo esto. ¿Qué te impulsa a seguir enamorándome? ¿No es suficiente ya?...podría esperarte despierto dentro de un sueño, te buscaría mil veces, y sin embargo no vendrías, no te encontraría. Y creo saber cual es la razón. No te busqué, no te esperé, por que me anticipé al destino. Y el destino es quién no pretende que sepamos que es lo que vendrá. Si vendrá el amor o la muerte, si lloraremos o si reiremos. Hoy aquí, mañana allá. Hoy en la humedad de mi habitación, mañana en la humedad de tu colchón. Quién sabe que nos deparará el futuro. Sólo el destino lo sabe, pero ya no quiero buscar. Porque ya te encontré. Y no estoy dispuesto a soltar tu mano, no me conformo con tenerte una sola vez. Te quiero mía y para siempre, te quiero y no es suficiente vocablo para demostrar lo que verdaderamente siento. Me callo por que no sé hablar. Me callo por que prefiero escribir. Prefiero mirar en silencio, sin balbucear, prefiero contemplar aquella sonrisa porque la hoy sonrío. Prefiero cerrar los ojos y no despertar, del maravilloso sueño que juntos podemos crear. No le tengo miedo a la infidelidad, pues con tu mirada no tengo porqué desconfiar. Y si apuesto hasta el final, sé que no me vas a defraudar. ¿Cuánto cariño hace falta para compensar todo lo que me dás? Quizá alguién sabrá, quizá mañana al despertar...pueda volverme a fascinar con tu cuerpo, con tus misterios, con esos recobejos de tu cuerpo que no me canso de repasar.

16/05/10

Mmmmmm si...

Pensando en que la noche esta ideal para estar con vos. Cualquier noche, cualquier día, cualquier hora y cualquier minuto. Sigo creyendo que no hay tiempo que valga, no hay reloj que marque un horario para encontrarte. Cualquier segundo es suficiente para extrañarte. Pero esta noche me encuentro detrás de tu puerta, esperando que abras, que dejes el viento huir de tu alcoba, y que sientas que mis manos te muestren el camino. Podrías no saber lo que te espera, como también podrías anticiparte y equiparar tus sueños con los mios. Somos dos locos en busca de libertad, somos dos plumas en el viento, rodando sobre el cielo sin rumbo fijo a dónde ir. Podrías dudar de mis sentimientos, de mis gustos, o de mis encantos. Pero también podrías saber que hay algo en mi sonrisa que constantemente te está invitando a sentirte única. Es imposible que me encuentres de la mano de otra amante, pues ya no necesito buscar el amor en otra parte. Encontré un tesoro que dificilmente devuelva, encontré a una mujer con la puerta abierta. Encontré una situación en donde una sonrisa incendió mi vida, encontré una caricia que olvidó los defectos, el pasado, las penas. Encontré un soplo que se llevó ese charco de lágrimas, y encontré ante todo una voz, que hoy me impulsa a seguir. A seguir cayendo a tus pies, a seguir atascado en un sueño sin fin, dónde yo soy un hombre felíz.

12/05/10

Confesión 4

Quiero decirte que me cuesta caminar solo, y que los días nublados son los que más te extraño. Podría gritarte que te quiero y que no puedo vivir sin vos. Pero tambien puedo callarme y darte tantos besos como segundos hay en un reloj. Se que estamos lejos, y que las tareas de la cotidianeidad nos abruman, el trabajo, la facultad, la familia. No hay un momento en que no sienta que mi vida está en riesgo de caer, mi vida se desmorona mientras me escucho hablar. Pierdo las fuerzas, no tengo paz. Quisiera poder dejar todo atrás, quisiera poder no depender de nadie ni de nada. Quisiera tener la casa de mis sueños, tener la vida de mis sueños. Pero nada de esto sucede porque si. Hay que luchar, aunque a veces sienta que solo no puedo, que solo no llego a levantar mis brazos una vez más. Por eso te necesito acá y allá, te necesito en mis días y en mis noches de soledad. Te necesito en mi cama y en mi espalda, para sostener este cuerpo que no resiste más. Quizá mañana cuando a mi lado despiertes, una sonrisa ilumine mis ojos con esa ansiada paz que me das.

09/05/10

Un domingo de sol

Un domingo de sol, es como una habitacion cerrada con la persona que más querés, haciendo lo que más nos gusta. Un domingo de sol es poder ver entre la luz de tu sonrisa, por debajo de tus ojos y por encima de tu voz. Es corregir la dirección del viento, marcar un camino nuevo con los mismos pasos de siempre. Hoy no paran colectivos, hoy viajamos todos por telepatía a donde más nos hubiera gustado ir. Quisiera poder decirte lo que por temor ridiculo no me atrevo, quisiera poder gritarte como lo hacen mis ojos, como hablan mis manos. Una combinación perfecta no es la que es única, sino la que hace de los dos algo unico. A eso le llamo amor. A eso, timidamente le puedo poner un nombre del cual no estoy seguro. A esto que es maravilloso, puedo quererlo para siempre, como tambien puedo quererlo una sola vez, pero que es eterno gracias a vos.
Un domingo de sol, es como una flor que se abre, como una mirada fija al vacio de tus labios o una mano que camina por el cielo simulando que es tu pecho.

26/04/10

Todo a su debido tiempo

Todo a su debido tiempo, no hay que desesperarse, no hay que abrir el paraguas hasta que no se largue a llover. A veces uno se hace problema por las cosas que todavía no pasaron, y que es probable que pasen si, pero también es probable que no. A veces hay que escuchar a las personas que te quieren, otras veces tenés que hacer lo que sentís, tenes que elegir. Cuántos palos en mi rueda ponen aquellos que me quieren ver mal, cuántos que me saludan con cara de nada y por dentro están deseando que me hunda en un pozo...cuántos! Pero a todos esos que no saben vivir, puedo decirles que no me van a ganar, no me importará luchar contra las cosas que más cuesta. La vida te saca muchas cosas, pero hoy puedo decir que también te da bastante. No me considero perfecto, ni lindo, ni inteligente. Yo solo soy, tengo mis defectos como cualquier otro, tengo mis ideales, mis formas de pensar y de decir las cosas que siento, y no me importa qué digan los demás acerca de ello. Tengo tantas fallas como aciertos, pero tengo algo que muchos no tienen, y es fuerza de voluntad. Seguir en pie luego de tanta guerra, es un logro que una vez me dijeron que vale mucho, y desde ese día no me saco la idea de la cabeza de triunfar en lo que pretenda. Tengo la suerte de estar acompañado de personas que me quieren, y mucho. Que me bancan en las buenas, PERO TAMBIEN EN LAS MALAS. Y hay gente que bueno...ustedes saben que solo están para quejarse, para mirar su ombligo, para nunca mirar a los demás. Y además de eso, tienen envidia, de la mala. Porque yo puedo tener envidia de un amigo por las notas que saca en la facultad, que son mejores que las mías, pero no le deseo lo peor. Trato de aprender de él para poder superarme yo. Gracias a mis amigos, a la poca familia que me queda, y esto es quizás lo que más duele, la indiferencia, la maldad, la impotencia, la decepción de enterarte que muchas de las personas que antes te abrazaban, hoy no te cortan el teléfono cuando las llamas desesperado. No se bien porque motivo escribo esto, supongo que por descargo. Necesitaba sacarme de adentro las malas cosas, los malos pensamientos, las pesadumbres. Hoy me levanté con ánimo de ganar. Gané. Pero no me conformo...quiero más. Y no me voy a detener hasta conseguir lo que quiero. ¿Qué es lo que quiero? Ser feliz...constituir MI familia, no abandonarla ante cualquier inconveniente...puede sonar un poco idiota...pero necesito abrazar a algunas personas. Algunas que por suerte hoy siguen a mi lado, o bien recién comienzan, otras...como amigos, que siempre estuvieron...
Hoy volver en el colectivo de siempre, con los problemas de siempre, fue un poco más deseable que otros días, fue ante todo...un día feliz.

14/04/10

"Algunos nacen con estrellas, y otros...estrellados"

No encontré en todo este tiempo una manera de expresar mis sentimientos. Estoy destruido, y no puedo dejar de pensar en cómo salir de este pozo. La vida está siendo un tanto complicada, o mejor dicho, desde siempre lo fue. No me gusta ser envidioso, ni pretender tener la vida que tienen otros. Me quiero cersiorar que las cosas tengan que cambiar y eso depende absolutamente de mi, y de nadie más. Por más que yo no tenga la culpa, por más que nadie me entienda, o al menos son muy pocas las personas que me entienden que me sustentan y que me apoyan, que me empujan a que siga avanzando. También no quiero llevar una mochila que no es mía, y que me pesa tanto, pero tanto que ya no lo tolero.
Me han dejado solo la mayoria de las personas que conozco y que tienen una relacion de sangre directa y que realmente les importo tan poco, pero tan poco que me indigna, me decepciona de una manera insospechable que todos se laven las manos justo cuando más los necesito. Pero detrás de esas "personas" que no saben ser personas, que antes tienen que aprender a ser alguien, y porque hasta les cuesta ser algo. No estoy enojado y quiero que quede claro que mi vida nunca fue una maravilla, tuve momentos como todos tenemos, que fueron muy buenos y muy felices, pero ultimamente las cosas malas se alzan por sobre las buenas. He perdido mis amigos, mi hogar, mi techo, mi madre, mi padre que nunca lo tuve, y hasta mis hermanos. Todos me dejaron, menos un grupo de personas que siempre estuvo, que son contadas con los dedos de la mano derecha. Me da pena la situacion de mierda, la necesidad y la carencia de afecto materno, la falta de asesoramiento paterno, la desprolijidad de mis días, no saber dónde voy a dormir mañana. Ante todo, esa mágica sensación de no saber a dónde ir es la que me mantiene despierto, que no me deja descansar hasta no poder salir adelante con o sin ayuda. Dicen que todo depende de uno, de la actitud que le pone a los problemas, mas allá de que se confunda, se equivoqué o que se desvie de la solución. Tiendo a evitar las malas consecuencias, pero tambien tiendo a superarme. He crecido muchísimo, y he recibido los palos más duros, los golpes más bajos. Y entre tanta pena y lágrima, apareció una persona extraña, que uno por tonterias a veces ignora, pero que una vez en su momento, todo se fusiona para lograr una amalgama perfecta. Esta es la historia de mi vida, tuve que huir de mi casa porque no soportaba el infierno, tuve que aprender a superar los problemas más complejos. Pero no soy de metal, todo esto me duele, me cuesta, me tiene preocupado y a mal traer. Pero bueno si Dios lo quiso así, es por algo. Quizás ahora no lo entienda, porque mis ojos no me permiten ver con esta situación tan complicada, pero el día de mañana, cuando todos estos problemas estén resueltos, espero poder decir "ahora sí entiendo por qué me sucedió esto". Ahora me tengo que conformar con vivir así, con un dicho que siempre me acompañó desde que tengo uso de razón. "Algunos nacen con estrellas, y otros...estrellados".

26/03/10

Correveidile I

Entré al baño porque no aguantaba más las ganas de orinar. Lavandome las manos es inevitable escuchar hablar por celular al gordo Bareiro. Discutía, sentado sobre un inodoro en la punta del baño. En el edificio donde trabajo está lleno de ejecutivos, representantes, apoderados, supervisores, asesores, administrativos (Lo que vendría a ser yo) y por supuesto el Director o Jefe de la empresa. Uno posiblemente se olvide del rostro de todos ellos, menos del tesorero Jorge Raúl Bareiro.
Un gordo rosado peinado con gomina a lo 1920 y de escrupulosa corbata roja. Verlo preocupado y alterado me llama la atención de un tipo tan centrado.
- ¡Hijo de puta! te dije que la plata iba a estar para el martes, no puede ser que me hagas esto, yo te estoy esperando y vos te andás paseando por la costa como si nada hubiera pasado. ¿Ya te olvidaste de lo pactado?....ah bueno menos mal, dejá de pasear y el martes vení a buscarme al estacionamiento asi te doy eso.- Hablaba el gordo, con aire ajustado y muy despeinado.
Ni bien sale, me mira a los ojos, desconfía y me replica: - ¡Vos no escuchaste nada ¿me oíste?! - Se retira, yo mudo, él se peina con un mini peine que lleva en el bolsillo. ¿Qué hago? Este tipo anda en algo raro y no puedo hacerme el boludo. Tengo que contarle a mi jefe...pero..¿Si este gordo mafioso anda en algo peligroso? Mejor no me meto a ver si despues la paso mal yo. Mejor dejo que las cosas pasen, y si me preguntan yo no sabia nada.
Yo no soy para nada valiente, suelo evitar todo tipo de riñas, y si me hablan mal trato de no ir al choque. Yo dejo que me pisoteen mucho, por eso mi mejor arma es el intelecto. La eficiencia de mi trabajo, sumada a la experiencia que me dieron los años, logran un combo que demuestra el dicho “por algún lado me la voy a cobrar, quedate tranquilo”. Al menos asi le pasó al infelíz de Ferreira, que se hizo el gracioso haciendome burlas cuando yo estaba de espaldas, pegandome un cartel que decía “MOGÓLICO A LA VISTA”. Si supieran todos mis compañeros de la oficina que Ferreira pasó de ser Administrativo A, a ser un limpia baños franquero. Qué desgracia andar limpiando soretes ajenos, bueno no creo que sea tan malo después de todo…entre parientes uno se divierte.

23/03/10

Amor barato

La ley material, esa que pregona que la chica linda y coqueta solo sale con muchachos de buen pasar, y que justamente y aunque tengan cara de bobo y una mentalidad de niño de 10, las lleven y traigan en un autito cero km. Por interés baila el mono dice una amiga, por interés el mundo gira y gira sin parar, sin saber a dónde nos llevará como sociedad. ¿No tener plata es no levantarse buenas mujeres?Parecería que asi es, aunque resta aclarar la cuestión de que si realmente, esas mujeres son buenas. Generalmente son huecas, histericas, poco inteligentes, y a la larga terminan lastimando. Porque seguramente van a donde les mejor les conviene, y despues encuentren a otro con auto, tal vez con uno mejor o más nuevo, o hasta importado. Quién sabe, de lo que si estoy seguro es que quien no tiene para el auto, para el restaurant frances, o para los regalos tan deseados, se queda solo y solito se la banca, mirando "con la ñata contra vidrio" a la parejita de tortolos modernos que andan por la vida en una burbuja material. O quizas no esté tan seguro, de que si el que se la banca solito, como siempre, a la larga termine siendo feliz con algo que nunca soñó. O será que me gusta la idea del final feliz, del que nunca se puede dejar de prescindir. Lo cierto es que ahora todo esto duele, duele cuando uno vuelve del trabajo de noche, y ve estas escenas que irónicamente llamo de "amor barato" y se pone a pensar en su suerte, en porqué la vida tiene que ser tan complicada para hallar la felicidad. Si unos pocos estan destinados a brillar, ¿qué hacemos con los deseos que guardamos debajo de la almohada? Yo ya duermo muy mal como para seguir atesorando sueños. Aunque mis sueños sean tan vulgares, que a una pareja moderna, le cueste comprender que una casa o que una familia con hijos son regalos que no todos podemos disfrutar. Y por más que ahora mientras escribo, se me caiga una lágrima y mis ojos se pongan rojos, me da rabia y tristeza, me da verguenza y me da mucha pena que la sociedad vea en las cosas materiales un tipo de felicidad hueca, una especie de realidad recortada de la realidad general, donde personas revuelven la basura para poder comer, donde ancianos marchitos buscan el tibio calor de un carton con cual se puedan abrigar bajo la fría noche nublada mientras un grupito de suertudos andan de paseo en un auto nuevo. Si partimos de la base, que todos somos iguales, no sé cómo puedo explicar tanta desigualdad. La realidad de la parejita me da asco, porque viven en un mundo apartado, donde las personas se enamoran de los galanes de telenovelas, o del multimillonario mediático de turno, o de las mujeres que bailan sensualmente en un programa de televisión. Yo, desde mi humilde posición, me pregunto cúando una persona se enamorará de un Borges cualquiera, o más pobre aún, de una persona que utilice sus encantos intelectuales para llevar adelante su vida con total libertad de convicción. O más bajo aun, que utilice el humor como medio subsidiario de mostrar su corazón.

18/03/10

Placeres cotidianos

Estoy atravesando esas épocas del año en donde no me gusto en ningún sentido. No hay planes que me saquen de la rutina, no hay compañías más amenas que la de mi amigo, no hay otras ocupaciones que no sean el trabajo y la facultad. En mis ojos ya veo esa luz, ese brillo. Estoy casando, quizás esto se debe a mi falta de vacaciones, o a los interminables problemas que tengo. Estoy comenzando a dejarme de preocupar, pues si en esta sigo solo, seguiré solo pero contento. Mi única novia es la música, ella no me abandona por otros, no me miente, no está indispuesta, no es histérica y cada vez me gusta más. No es una ironía, es solo una forma de pensar en este momento donde no tengo mejor idea que autoconvencerme de que no estoy mal, y que gracias a dios gozo de buena salud, de dinero pero carezco de amor. El amor ya vendrá me imagino que la soledad no está tan mal despues de todo este tiempo intentando enrrolarme en relaciones frustradas. Es hora de descanzar un poco los ánimos de pareja, y comenzar a pensar en futuros proximos con placeres cotidianos.
El viento entra a mi habitación derribando solamente las siluetas que ya no están, dejando más vacio el ambiente de lo que estaba. Encontrarte en la comida o dentro de la heladera, quizas descansando en un cd de Oasis, o esperando en el hall de entrada del edificio. Todas esas conjeturas perturban los tomos de Stratenwerth, congelan mi paciencia y encienden mi ansiedad de salir a buscarte aunque no te conozca. Estoy tan cansado, y me arrepiento de haberte hablado ayer, es que estaba tan nervioso, yo se que no debia, y que habras pensado que estoy loco y alucinando. Pero bueno, a veces no me puedo controlar, soy un animal sin cueva, y trato de abrigarme con sabanas que no son mias. Por eso necesitarte no es más que un acto de egoismo, y no hay razón para que me hagas caso ni me respondas con que esta vez no puedes. Siempre supe que no podias, siempre supe que no habia otra salida que la separación. Todas estas cavilaciones no son más que un par de argumentos inútiles, pero que sirven para entrener a unos pocos aburridos en un sitio de internet.

11/03/10

Escritor de novelas de bolsillo

Nos sentamos en la misma mesa de siempre, pedimos el mismo té inglés de aquellas tardes. Con preocupación pero sin tristeza Facundo sentenció:
- Qué épocas aquellas. Cuando hace exactamente un año empezabamos de nuevo, teniamos tanto miedo. Eramos pichones fuera del nido. Y ahora somos aves de rapiña en busca de presas.
- Qué épocas es verdad, pero recién ahora lo decimos. Despues de lo vivido, lo reconfortante es poder contarlo sin miedo, sin pena. Fuimos jóvenes en el avispero, fuimos semillas que se sembraban en el llano de la juventud. Hoy somos dos señores casi, y podemos estrechar nuestras manos sin piedad alguna, sin remordimientos. Sinceramente no me arrepiento de nada. - Afirmé casi con melancolía.
El paso del tiempo habia fortalecido nuestras mentes, habia profanado nuestras ingenuidades. Pero algo más se nos escapó esa tarde en el café. Algo que a los hombres les duele en el orgullo más que en ningún lugar del cuerpo. Los años pesan sobre la memoria. Y el cuerpo no aguanta el paso del tiempo. El tiempo...qué invento devastador para nuestra conciencia. Es un almanaque con minutero que nos dice cuánto nos falta para morir.
- Recuerdo cuando entramos a hall de la Facultad de Derecho. Recuerdo mis temerarios pasos, mis quebraduras de voz. Ahora me río de mi pasado. ¡Qué tonto habré sido por aquel entonces!
- Ni que lo digas. Yo casi lloro de la angustia. Me sentía ahogado de tanto aire, de tanta invocación a proceres desconocidos y añejos. Percudido por el ruido de los pasos de millones de extraños que todos los dias suben las escaleras de la planta principal.
Entre el miedo a parecer un niño y la necesidad de entablar conversación con alguien que la tenga clara, no dábamos pie con bola.
La experiencia nos sirve de poco, ahora que nos reímos de nosotros mismos. Nunca supimos cómo encarara a una mujer atractiva, nunca supimos cómo hacer para caerle bien a un profesor. Pero siempre nos la ingeniabamos para aprobar, y además darnos el gran lujo de todo alumno prodigioso: Aprender.
Aprender para luego aprovechar de la profesión. Para luego de unos años darte cuenta que tu verdadera vocación es ser escritor de novelas de bolsillo. Un modesto crítico diría que un estúpido que regala años de su vida a una causa que no lo satisface no puede volver a empezar una vida diferente. La mancha nunca se va, la memoria retiene y lastima. El dolor es punzante por las noches, y si es otoño y caminás a eso de las 6 de la tarde por las plazas vacías, mucho peor.

08/03/10

Amor en sueños

Una noche como cualquier otra la conocí. Supongo que nunca más la encontraré caminando por las calles, o en alguna pelicula de amor. Sobre todo porque no soy de mirarlas. Pude interpretar el sueño como una tierna situación. Pero los componentes que el inconsciente me preparó, fueron más reales que de costumbre, es más, fueron más razonados. No habia cosas impensadas, irrazonales. Estaba yo, recostado sobre el pasto de mi jardín, escuchando la soledad pasar. Y cuando abro los ojos está ella, tan inerte y tan bella. Tan paciente, tan prudente. Tan mágica, y tan irreal. Que solo en un sueño pudo aparecer. Cuantas veces la imaginé, y ahora justamente la tenia sentada a mis pies. Y como, valga la redundancia, en un sueño, solamente le hablé. Le dije "Estoy cansado" y me preguntó "¿porqué?". Le dije "Por que mi cabeza se rindió". Suavemente sonrió, y me respondió "No es tu cabeza, sino tu corazón". Tibiamente el mundo floreció, las miradas se encontraron más allá de este lugar. Posiblemente mi cabeza se rindió, pero junto con mi corazón, en el mismo momento en que ella me lo robó. Puse mis manos sobre mis rodillas, casi como un niño, acarició mi pelo, eso me sonrojó. No encontré palabras para responder, por lo cual simplemente en silencio la besé. Ahora tampoco puedo explicar, todo el caudal, toda sensación que por mi cuerpo abordó, en el mismo momento en que ella otra vez me besó. Le supliqué "Por favor no me lastimes, estoy cansado." Su rostro no se frunció, y respondió "No tienes que temer, yo estoy acá para curarte. Para curarte y cuidarte. Yo no me voy a ir de acá. Este es mi lugar". Otra vez como un niño sonreí, no pude levantar el brazo, no me pude mover. Mi cuerpo se quedó paralizado ante ella, y mi corazón se robó. Cerré los ojos casi y sin fuerzas los abrí, mientras en voz baja le oí decir "No te duermas, no me dejes ir".
Luego de mi interpretación, la tristeza no me deja soñarla una vez más. Ya lo intenté todo, ya pobré con hierbas, hipnotismo y un gurú. Pero ella no aparece. (Ni en sueños). Probablemente su nombre sea Soledad, aunque no estoy seguro...no se porqué siento, a pesar de mi comentada desesperación y confusión, que finalmente la encontraré. Algo asi como una predicción, algo asi como una maravillosa superstición, de un amor en sueños.

01/03/10

Robert Van Langwick

Supongo que Robert no volverá. Se fue hace más de una semana y digamos que ya no lo espero. No me convenció el amor, no me convenció la necesidad de un compañero. Creo que él se dió cuenta antes de que yo se lo llegara a cominucar. Ya no me quedan esperanzas, aunque presiento que comenzaré a extrañarlo. No son frecuentes las tardes en el café de la esquina, no son frecuentes sus manías. Creo que él es irreal. No me gusta lamentar, pero creo que la espina atravesó mi orgullo. Pero no voy a llamarlo. Ya sé que me dirá. Dirá que estoy loca, que es una broma. Que luego seré yo la que desaparezca. Robert no entiende...yo sólo quiero respirar.
Ayer soñé con sus manos. Él no aparecía, su rostro no se veía, pero yo sentía que eran sus manos las que me tocaban. cómo un hombre en sueños puede hacer sentir a una mujer única, cómo puedo yo dejar pasar a Robert, si nunca encontré a nadie cómo él. Acá hay algo más que no me perdmite ver. Y es este estúpido prejuicio acerca de la juventud y de la edad. De las cosas que uno debería disfrutar. Soy jóven, y bueno Robert...tiene unos cuantos años más. No me siento triste ahora, pero no quiere decir que mañana no lo esté. Quizás me da miedo encarar una relación seria. Aunque estoy segura de que no soy la única, ni soy la primera, ni seré la última mujer que lo piense. Los hombres de esta época, son abovinables, frívolos, autoritarios, desinteresados. Robert es todo lo contrario. Una tarde con él puede hacerte olvidar las feas cosas que viviste en tu infancia, una caricia suya en tu pelo puede hacerte sentir la más mimada. Pero las mujeres de hoy son desinteresadas tambien. Si no mirenmé a mi, soy una porquería, solo trato de disfrutar y no me importa usar, si alguien la pasa mal por mi culpa, o si gracias a mi alguien llora. No me molesta la idea de no salvar vidas, o de ser inerte a sus maldiciones. Yo merezco más de un insulto, por ser tan egoísta creo que merezco la soledad eterna. O peor aún, un compañero que me haga sufrir como yo lo hice a varios pretendientes menores. No puedo dejar de aclarar que soy una mujer dificil, que mis besos no son baratos...pero Robert...es Robert. No hizo falta comprarme, yo me regalé sola. Lo vi salir de un bar con unas extrañas ropas, pero muy hermosas. A la moda. Desde ese día en que le pregunté el nombre, nunca más me podré olvidar de él. Robert Van Langwick. Allá a lo lejos se va el mejor, el fracazo de un amor, el que yo por idiota o por no abrir la boca, dejé pasar.

24 de Febrero de 2010

25/02/10

Morir por amor

Mis esperanzas fueron robadas por una adolescente que se cree Dios. No espero volver a verla, y ya comienzo a dudar de su existencia. Digamos, lo real es que sus besos dejaron algo en mi, algo que no puedo explicar y que no tiene nombre. No es amor, pero es una especie de atracción, el gusto de conocerla no me dió ninguna pena verla perderse en el asiento de un colectivo amarillo. Un tipo de smoking azul sonrió luego, un perro ladró muy fuerte y un bebe lloró. Me pregunto si entre algunas de esas reacciones está relacionada con ella. O simplemente es mi mente que ha comenzado a alucinar. Me siento inconciente, dudo hasta de mi voz, creo que ya no tengo la misma mirada. Siento que algo me falta. Podria ser una especie de sueño atroz, donde una magia silenciosa te mantiene dentro de él, como no dejandote caminar, estancado mientras todo a tu alrededor se destruye. No me gusta ser dramático, no pienso que sea esto una suerte de caos. Pero, digamos, me siento inerte ante sus deseos, siento que me habla, pero no escucho su voz, siento que me mira, pero no veo sus ojos. Algo se está tornando oscuro, no es el sol, ni tampoco las nubes. Aqui estoy, luego de un 3 meses desiertos, casi calvo, sin uñas y con la piel como quebradiza. Siento pena por mi mismo, ya no me atrevo a salir a la calle, imagino que mi hora ha llegado. No puedo quejarme, aunque hubiera preferido que aquella tarde, con ella, me hubiera llegado la hora de morir. Al fin y al cabo todos morimos. Por lo menos lo hubiera hecho feliz. Algún presentimiento, una tarde nublada, tuve al escuchar ese fonógrafo maldito. Creo que sonaba Té para tres, o Layla de Clapton. No puedo adivinar el futuro, menos este destino infiel a mis logros. No me creo un genio, solo creo que es un poco injusto morir por amor. Siempre creí que al final de cuentas, yo obtenia mi recompensa. He aqui la mia supongo, morir en soledad, pero es una pena no poder compartirla con ella.



3 de Enero de 2010

21/02/10

Perfectas comisuras

La gente normal no comprende la mayoria de nuestras actitudes. Nos ven sonreir cuando el pais está en plena crisis. Nos ven caminar lentamente y besarnos bajo la lluvia, mientras todos corren para no mojarse. Andamos las calles más desiertas inmortalizando nuestra semana, cantando, sonriendo, hablando. De la mano. Vos y yo somos tan geniales juntos que podría esto ser un sueño, un sueño atroz donde no me despierto. O no quiero despertar. Cuesta entender esta realidad con colores, cuesta mirarte y contenerme las ganas de besarte. Cuesta sentirse triste cuando me mirás. He llegado a la conclusión simbiotica de yo sin vos no existo. Tal como una casa sin libros, o como un cuerpo sin alma. En un café la ventana no perjudica la intimidad, es solo un pequeño descanso de los ojos, es una distracción momentánea, una salida rápida a las miradas profundas. Me costaría mucho perderme de tus juegos, creo que hace mucho que no gano. No quiero perder mi vanidad, no me alienta saber que si pierdo vos ya no estarás. Pero a vos te encanta jugar, te divierte ver como los poetas se rinden a tus versos, como los hermosos locos pierden la cabeza por desearte hasta despiertos. Levantarme a la mañana observando tu sublime rostro, tus perfectas comisuras, tus párpados cerrados, tus cabellos desparramados. No tengo miedo, aunque puedo asegurar que posiblemente lo tendré en algún momento. No me siento triste, no estoy exagerando. Solo estoy diciendo que yo me estoy acostumbrando a tenerte conmigo siempre, y que el día que te canses, o que de mi te aburras, te irás lejos por dónde viniste. Me dejarás vacio, y me levantaré solo. No miraré ningún rostro, ninguna comisura, ningún cabello desparramado. Solo quedarán tu silueta en mi habitación, tus lágrimas sobre el colchón, y ese frío adiós que arde mi cuerpo. Dejandome sin ánimo de escribir, dejando la casa sin libros, y mi cuerpo sin alma.

15 de Febrero de 2010

18/02/10

La torre de los besos

La dispareja sensación que nos permite elevar el corazón a niveles inesperados, la abrumadora luz que sale de tus ojos ciegan el sol de la ventana. De nada sirve implorar que te olvides de mis ojos. De nada sirve que te pida que me dejes. Siento tus manos acariciarme, siento tus palabras, no siento tus nervios. Podría decir que soy inmortal, podría invitarte a soñar con la torre de los besos, podría invitarte a soñar una tarde de febrero...
Me canso de reinventarte, de esperarte constante. Suelo contar los días que me faltan para que sea lunes otra vez, suelo andar por tu suelo, buscarte entre mis sábanas humedas, buscarte entre las palabras que deja el viento cuando comienza a llover. Suelo buscarte detrás de cada melodía que escuchabamos juntos, suelo encontrarte en un café, de tarde, como a las 6. Suelo mirarte, revelarte mis deseos, cantarte al oido lo que me gustaria hacerte. Suelo abrazarme a tu cintura porque solo ahi es donde siento que el mundo vale la pena.
Me divierto mimandote, no tengo esa estúpida sensación de perderte, no me siento atado pero tampoco estoy suelto. Estoy amarrado invisiblemente a tu sonrisa, a tus caricias. Estoy donde quiero estar. Estoy con quien quiero estar. No me importa dejar inconclusa la idea de no despertar a tu lado. Sabiendo que la distancia es la enemiga más fiel, sabiendo que posiblemente haga lo imposible por volverte a ver. Buscar un espacio de tiempo entre mis tareas, buscar una tarjeta que resuma mi felicidad, buscar todas las sonrisas que me regalaste, para colgarlas en un mural. Viajar a la famosa torre de los besos, derrochar ternura frente a tu boca, inutilmente sonreir como un idiota. Preferirte de un costado para caminar de la mano, preferirte con el flequillo atrasado. Preferirte...en las noches lujuriosas, en las tardes melancólicas, en los sueños, en las mañanas blancas, en las miradas. Podría asegurar solo una cosa que me depara el destino. Si es que somos geniales juntos es porque realmente algo anda mal. No deberiamos ser el resultado de una combinación de besos, pero no se porqué a Dios le gusta jugar con nosotros, a Dios le encanta disfrazarse de cupido.

11/02/10

Identidad Personal

Clara era una mujer alta, de rasgos finos, nariz esculpida y ojos cristalinos. Sonrisa ingenua y alegre. Divertida. Luego de unos años a su lado me siento mucho más que su enamorado. Le debo la vida y un poco más, le debo la felicidad. Nunca creí que estar casado sería ser felíz, siempre dudé del matrimonio. O quizás son mis miedos al adulterio y a los engaños. Nunca me gustó la mentira, y siempre lindé con la locura. Yo no me creo un revolucionario, ni mucho menos un especialista en el tema de la pareja. Lo cierto es que hace unos meses siento que Clara, anda en algo raro. Ya no es la misma. A veces creo que es un fantasma, o siquiera la sombra de lo que fue. He indagado sobre mi, he indagado si no es ella la que ha cambiado, sino yo mismo. Mis amigos y familiares me ven igual que siempre. A decir verdad soy una persona muy pareja en ese sentido. Rara vez estoy de mal humor, y hasta puedo tomarme bien lo que uno normalmente se tomaría muy mal. No soy mal pensado, para nada. Pero esta situación está empeorando ya hace unos dias. Antes de ayer cumplimos años de casados, y ella olvidó la fecha. Ya en eso dudo demasiado, porque cualquiera podría pensar que es una broma, o un intento de despistarme para cuando ella me entregue el regalo yo me sorprenda. Por lo tanto yo hice lo mismo, pero ya pasó el día despues y no recibí nada, y mucho menos, lo cual me sorprendió aún más, que ella no me reclame nada. Estuve dudando demasiado si en verdad es ella mi Clara. Ahora estoy un poco más que seguro.Ella es una impostora, desde sus ojos podía divisar que se trataba de otra Clara. Podía darme cuenta que no había ninguna Clara en ella. No se porqué sentí la necesidad de contarte esto, creerás que estoy enloqueciendo, que pronto me internarán antes de que empeore. Pero posiblemente, luego de unos años de internación, vuelva a ver a Clara, tan distante como nunca, tan anonadada, con esa incertidumbre típica de una quinceañera, cuando ella pasa los treinta. No me preguntes porqué soñé el otro día que Clara me asesinaba, con sus propias manos mientras haciamos el amor. El crimen pasional es algo ilógico. ¿Cómo matar a alguién que amás? Ciertamente dudo que Clara me ame, o que Clara, la que me ama, no sea sinceramente Clara.

10/02/10

Promesa

Soy lo que pocas personas quieren ser. No me gusta irme de parranda, no me asusta morir, aunque si me da miedo la inseguridad de no saber a dónde irá nuestra mente y nuestra alma. Puedo ser algo distinto si es que querés, puedo convertirme en un ser inofensivo, pero para eso tendria que dejar de ser un humano. Me gusta mirar fijo a las personas, encontrar defectos que despues compararo con sus virtudes, y por alguna razón en especial hacer caso omiso a los defectos antes vistos. Si algo no me gusta mi rostro me delata, me lleva a pensar locuras inimaginables. Podría ser que vos y yo nunca estemos juntos. Somos tan distintos que es inestable el equilibrio. Tus besos son apurados, como lo son mis manos, como lo son mis pensamientos. El que no corre, vuela. Y a mi me gusta volar. A vos no te gusta lo apresurado. Y somos tan distintos. Somos tan particulares que el conjunto 2 ya es una multitud. La gracia con la que te miro, la soberbia con que respondes. Es menester mostrarte que vos tambien podes ser yo, y que yo, tambien puedo ser vos. La igualdad confunde, la disparidad crea incertidumbre. A veces pienso que sería mejor dejar de hablarte. Pero otras veces no me contengo. No puedo ir en reversa, no me sienta bien esa estupida promesa de olvidarme de vos.

09/02/10

Madre soltera II

Hizo lo imposible por ocultar su lamento. Trató no llorar, y aunque el consolador abrazo con su madre logró quebrar aquella coraza. Se cansó de secar lágrimas, huyó de la habitación, dejó su casa. Visitó a su mejor amigo, un tal Pomello. Con excusas un poco desorbitantes concentró su confesión en aquellos episodios con su padre en discusión. Agitaba las manos, estaba tan nerviosa. Su hijo la miraba con atención. Al cabo de unos años, Fabián lograba comprender la agónica lucha de su abuelo por enderezar la vida rebelde de su madre. Pero éste nunca la abandonó. Siempre fue el más fiel de sus hijos, siempre estuvo con ella cuando todos la abandonaban. Sobre todo cuando su abuela, doña Haydeé, una señora ya entrada en años y en peso, los abandonó para mudarse al reino de Dios.
Con aspereza más que con pasión logró superar la muerte de sus padres sin echarse toda la culpa, y gracias a la compañia de un hombre ya viejo para ella, pero no para su corazón, un tal Leopoldo..que al tiempo ya convivian en la casa de su propiedad de la calle Sarmiento en plena Capital Federal. Congenió con aquel hasta quedar embarazada de Luz. A los pocos años, la familia ya era numerosa con la beba, más Fabián y los adultos, Leopoldo no tardó en dejar la casa y probar suerte en las sombras de los desaparecidos. Cómo una mujer con dos criaturas es abandonada por todas las personas que la rodean, es lógico pensar que algo de malo debe tener de personalidad la mujer. En este caso no hay nada malo, ella daba la vida por sus hombres (demás está decir por sus hijos) Eugenia es una persona muy aficionada de las relaciones de pareja. No puede estar sola. Toda una ironía para su historia, en la cual es abandonada por todos. Su vida no parece tener suerte, pero si motivos: Sus hijos.
Revisando la correspondencia de Eugenia encontré un sobre sin remitente. Juzgué prudente primero abrir y leer de que se trata. No queria agoviar la mente de Eugenia, pero tampoco queria sobrepasar mis tareas como doctor personal. Más adelante comentaré de qué se trataba la carta, y quién la enviaba. Lo que si puedo decir ahora, es que cuando Eugenia la abra, se va a poner contenta. Pero luego va a razonar, y no le va a gustar mucho la novedad que se le presenta.

07/02/10

Madre soltera - I

La vida de Eugenia Maldonado es una reverencia a la desdicha que sufren las madres solteras. Un ejemplo de agonía que cubre con sus mantas la cruda realidad y el cálido ardor de la vida en el límite.
Con sus hijos cargados en sus brazos huyó o fue despedida de la locuras de su maridos, y se refugió en ellos aún cuando ellos la olvidaron.
Este es un relato poco agradable, que quisiera que sea más fantasioso que verídico. Lamentable es la sociedad en la que se vive, lamentable son las ratas que engañan y que golpean.
Conocí a Eugenia como paciente en la clínica que presido. Soy el Dr. Francisco Abel Salguero, y en mis años de clínica no ví nunca una mujer con tanta fuerza y amor propio, que luche contra las corrientes más turbías, y que aclame la victoria luego de tanta angustia.
Sé de ella poco, pero lo poco que sé es cierto y contado por ella misma, lo cual agranda la expresión de grandeza. Eugenia tiene 42 años. Tiene 3 hijos. El mayor Fabián, la intermedia se llama Luz, y el más chico es Matías.
De chica creció en Remedios de Escalada, casi en el límite con Banfield. Hija de hijos de inmigrantes italianos, logró cuativar a los vecinos con su melena rubia y con su tierna inocencia. La que al cabo de unos años le costó el primer embarazo. Del que surgió Fabián. El padre nunca quiso reconocer a su hijo, y huyó para Europa cuando se enteró de la noticia que segun su pensamiento, le arruinaría la carrera cómo modelo y actor. Eugenia no tardó en defender a su hijo. Se apartó de las palabras de sus padres, se perdió en la bohemia de los 80 y sepultó sus deseos de formar una familia normal. Ahora estaba sola, como casi siempre, pero con un bebé que alimentar. Buscó trabajo en la costa, como camarera de un bar de medio pelo, al que los forasteros que son pasajeros de la noche, suelen atribuir sus ganas de sexo barato. El alcohol salía barato, y lo que más gustaba eran las curvas de Eugenia.
Sin otra alternativa, tenia que dejar que vagabundos borrachos ensucien su honra con groserías banales, con injurias sexuales, y hasta con manoteos indeseados.
Una llamada temprano por la mañana trajo alivio a la vida de Eugenia, cuando su madre llamó para pedirle que volviera a la casa con el bebe, que se extrañaban mucho y que querian ayudarla a progresar economicamente consiguiendole otro trabajo mejor. Se volvió feliz y con una sonrisa muy pocas veces en su rostro vista, la que al llegar se transformó en una pesadilla de lágrimas al enterarse que en el camino a casa, a su padre le llegó la hora de morir. El cáncer lo había matado de a poco, y el sufrimiento se guardó bajo la cama de Don Martín Maldonado. Un lunes frió por la mañana se desayunó la pérdida de su padre, un lunes frío se echó la culpa de matar, o de ayudar a matar, a su padre. Con las discuciones, con las peleas, con todas aquellas noches donde los gritos prevalecían, dónde todos los vecinos ya sabían que andaba pasando en la casa de los Maldonado.

03/02/10

Coca-Cola IX

La historia constaba de dos personajes principales. Uno se llamaba Alejandro, un profesor de Anatomía viudo. La mujer se llamaba Sofía, y era todo lo que un hombre con un poco de cerebro busca para casarse con ella. Al final de unos cuantos episodios sexuales, se enamoran y tejen una historia llena de discusiones y peleas absurdas, por temas absurdos. Al cabo de los años y de fracazados intentos para tener hijos, la pareja se separa definitivamente. El amor había fracasado, la suerte no acompañó a los héroes, el olvido y la separación se presentaron como la salida más conveniente. Sofía lograba encontrar el amor nuevamente, pero Alejandro hervía de celos, de tiernos celos primero, luego se fueron violentando. Y respondieron a varias escenas, en dónde la impaciencia de Alejandro, y la lejanía de Sofia terminaron de enloquecer al primero. Éste, buscando la solución menos abrumadora y menos sínica, se refugió en la religión. Se alistó en una Secta, la llamada Secta de los Treinta. La vida de Alejandro cambió burscamente, se perdió de sus amigos, se perdió de su familia. Se perdió de sí mismo. Para entrar más a fondo a la Secta, él debía realizar un sacrificio humano, con sus propias manos. El amor por Sofia había cambiado por rencor y luego por odio, las razones eran suficientes para que Alejandro irrumpa en la casa de Sofía, de madrugada y en silencio entrando a su habitación y culminando el macabro plan asfixiando a Sofía, y desnudándola, ubicando su cuerpo de una forma profética, con los brazos abiertos y las piernas juntas, los ojos y la boca abiertos y el pelo desparramado.
Sentí terror. Una novela de estas magnitudes puede ser best seller, o bien puede ser la pesadilla de cualquier mujer rubia que se llame sofía. Luego me tranquilicé, era obvio pensar que los escritores fantasean, escriben disparates, cavilan entre lo macabro y lo sexual, y lo mezclan con total indiferencia.
El micro había arrivado, bajé y miré hacia un banco de madera, donde estaba sentado Alejandro. Estaba escribiendo a mano en un libro. Comencé a titubiar, dudé en saludarlo. Él sonreía como siempre, muy tranquilo y seguro. Pero yo estaba temblando, me abrazó y me dijo:
- Me mentiste. Y a tu mamá tambien. Pero no estoy enojado, por que te molestaste en visitar a mi madre.
- ¿cómo te enteraste?
- Ella me llamó.
- Ah, ella me había dijo que no hablaban seguido.
- Te mintió. Como vos me mentiste a mi.
- Perdoname amor, es que no sa...
- shhhh, no hablés. Vení, vamos a casa. Tenés que descansar.
No pude negarme, me tomó del brazo y me subió a un remis. De reojo miré la tapa del libro. La novela se llamaba "Anatomía". Me desesperé, quise abrir la puerta, pero Alejandro le pidió al chofer que trabe la puerta desde el tablero, y aunque me miraba por el retrovisor no dijo ni una palabra. No quise gritar porque todavía dudaba de lo que estaba pasando. Llegamos, el remis estacionó en una casa que yo no conocía y no era la de Alejandro. Tampoco la de Pubena. Mi ritmo cardíaco aumentó notablemente, y mis piernas no reaccionaban. Estaba muy asustada. Me imaginaba lo peor. El final, la mentira que una mujer puede decir, y que ignora señales del destino para evitar errores, son ahora las causas y los efectos no esperados. Revolver el pasado de Alejandro puso en duda su confianza en mi. Entramos en la casa, estaba abandonada, con muchas telarañas, y polvo. Había papeles en el suelo, sobre la mesa, sobre los muebles. Parecía que entraba en un sueño que de pronto se hacía pesadilla. Cada paso que daba, era un segundo más que temía por mi vida. Bajamos unas escaleras, que se hundían en lo profundo de la casa, cada vez más angosta. Hasta dar con un pequeño patíbulo gris, muy poco iluminado, en donde Alejandro me empujó, caí poniendo las manos, aunque me lastimé las rodillas con el aspero suelo. Cerró la puerta que daba a la escalera. La luz se esfumó. Alejandro me había encerrado en el patíbulo. Ahi donde mis gritos no se oían. Las horas pasaban como años, pronto la sed abrumó mi mente. El hambre, la desesperación, la ansiedad, las ganas de salir, las ganas de llorar. Todo eso pronto se desplomó. Un gran silencio presenció el patibulo. Me desmayé y por dos días no desperté, en donde tuve un largo sueño donde una mujer blanca moría de madrugada por mi culpa. Cuando desperté estaba en una sala blanca, con suero, muy débil y muy pálida. Mi madre estaba dormida sentada en la silla del lado izquierdo de mi cama. La desperté, sonrió, me abrazó. Las dos lloramos. Le pedí perdón por mentirle. Nos volvimos a abrazar. Lloramos de nuevo. Estuve tres días internada por falta de nutrientes, casi muero. Dos veces soñé con Sofía. Una sola vez con Alejandro, y aunque no lo veía escuchaba su voz, diciendo: - perdón, perdón...no soy yo, son ellos, me están obvservando. Perdón...- Y luego la figura borrosa huye entre las sombras.
Mi mamá no me abandonó ni un solo día. Hasta que fui dada de alta. Al salir de la clínica, antes de subir al remis, puse atención en un puesto de diarios que estaba a unos metros. Dificultosamente pude ir hacia el diario del día. En letras pequeñas, sobre la parte baja de la tapa pude revivir el sueño, pude recordar cada detalle ¿pude evitar el final?. Sentí la suerte de estar viva, sentí la impotencia de ignorar el futuro.
La noticia sentenciaba: "HOMBRE POSEÍDO POR UNA SECTA RELIGIOSA ASFIXIA A SU EX PAREJA HASTA PROVOCARLE LA MUERTE".
FIN

02/02/10

Coca-Cola VIII

Esa señora era la madre de Alejandro. Se llamaba Andrea. Yo se que no eran horas de molestar pero realmente el barrio daba miedo de noche. Estaba asustada y para colmo no conocía nada en el lugar. Hasta me parece raro que haya llegado sana y salva a la casa. Luego de un par de insultos en voz baja se calmó, según ella ya estaba desvelada entonces no le habia cortado el sueño, aunque creo que lo dijo para que yo no me asustara más de lo que estaba. Recien ahi pude explicarle, y presentarme como la novia de su único hijo. Se disculpó casi por cortesía y me invitó a pasar. Yo tenía sueño, y ella se habrá dado cuenta porque enseguida me replicó que no hacía falta conocernos ahora mismo, y me sugerió que me acueste en la habitación de Alejandro. En la casa no había nadie más que ella, unos cuantos cuadros de Van Gogh , no sobraban los muebles, aunque habia uno muy bello, antiguo, pintado de blanco con un enorme espejo en el centro. Era hermoso. Faltaba pintura en las paredes, de las cuales la mayoria estaban descuidadas. Por un momento sentí pena por la señora. La pieza de Ale era la única digna de ser ofrecida a algún visitante. Estaba muy limpia y ordenada. Muy a lo Ale. Las paredes eran de color verde azulado, y el cubrecama del mismo color pero en unos cuantos tonos mas claros. Había una cómoda, un escritorio de computadora pero sin la computadora, una televisión vieja color café, que todavía se podía encender. Tenía muchas cosas que averiguar, pero habría más tiempo y ganas por el mediodía. asi que me acosté a dormir un poco. Soñé que Alejandro me asesinaba con sus propias manos. Me asfixiaba. Y yo no entendía en el sueño porqué. Realmente una horrible pesadilla. Desperté transpirada, me toqué el cuello, no divisé marcas, ni raspaduras. Tampoco estaba Alejandro. Era ya de día, aunque no escuchaba ruidos de la señora. Entonces me levanté lentamente, urgué sobre la cómoda, revisé papeles, fotos, y alguna que otra revista. Buscando no sé qué cosa, no encontré nada. No estaba segura de encontrar algo que me revele su pasado. Ese pasado que nadie quiere mostrar. Yo soy muy impulsiva y muy terca. Cuando se me pone algo en la cabeza, no paro hasta conseguirlo. Abrí el cajón del escritorio. Encontré apuntes universitarios, un reloj con maya de cuero negro, una moneda de plata del año 1965 de 10 pesos, una llave sin inscripciones, y una foto. En ella había una chica, de unos 17 años maso menos, rubia, muy bonita por lo que recuerdo. Todavia no puedo olvidar su rostro. Guardé la foto en mi cartera. Cerré el cajón porque creí haber encontrado algo importante. Cuando abrí la puerta, Andrea, la señora me traía un desayuno muy rico. Agradecí, se disculpó por el incidente de la madrugada. Me preguntó por su hijo, cómo me conoció y demás. Le mandó saludos de su parte para cuando yo vuelva y lo vea. Aproveché el buen humor y el momento para interrogar algunas cosas de Alejandro a la señora. Le mostré la foto que encontré en el escritorio, me dijo que era Sofía (la ex de Alejandro) de joven, de cuando ellos recien se conocían. Ahora sabía que Sofía era del mismo pueblo que Alejandro. Y según su madre, se vinieron estando de novios para el gran Buenos Aires. El papá de Alejandro era piloto de avión, y falleció en un accidente muy famoso en el que casi toda la tripulación murió. El recuerdo todavía entristece a la señora, que tiernamente demostró con una lágrima que rodaba por su mejilla. No quise revolver más el pasado de Alejandro. Sabía algo más de su familia, algo mas de su ex, algo más de él me quedó en la cabeza rondando...ese sueño, donde él me asesinaba...fue un horror, una pesadilla atroz. Se lo conté a su madre, y me dijo:
- Creo haber escuchado ya eso, o por lo menos leído.
- ¿En dónde? - pregunté.
- En una novela de mi hijito.
- ¿Su hijo escribe novelas? no sabía nada. -En eso se levantó y me trajo un libro muy viejo, escrito a mano. La letra era la de Alejandro, y era una novela llamada ''Crisol''.
- Leela mi'hijita. - Declaró Andrea con una sonrisa un poco macabra a mi gusto.
De vuelta en el micro, comencé a leer la novela...
La protagonista era una mujer rubia, blanca, y de ojos claros, llamada Sofía.

01/02/10

Coca-Cola VII

Esa noche volvimos en autos separados. Yo contenía en el rostro una extraña sensación de decepción, sentí que Alejandro me estaba ocultando cosas, y no me gustaba la idea de tener que averiguarlo por mi cuenta. Probablemente su pasado tenía mucho que ver con su personalidad, y lo que creí conveniente fue visitar a sus padres en el pequeño pueblo de Bernard Samuels, en el límite entre Buenos Aires y Santa Fe. Lo dificil sería, talvez pensar una excusa convincente para irme de casa sin que mamá se alarme, y para disuadir a Alejandro sin que pueda sospechar el propósito de mi viaje. No recuerdo si en casa propuse la idea de unas minivacaciones en soledad, para despejar el alma, y descansar el cuerpo, cosa que en realidad encajaría con las vacaciones que tengo del trabajo. En ese momento dudé si valia la pena desperdiciar las vacaciones en una averiguación que no sabría si me iba a traer disgustos más que alivio o tranquilidad. Me convencí de que Ale me importaba más de lo que realmente me importaba, quizás para justificarme, quizás para darme cuenta de una realidad que ignoraba o que no quería aceptar. A él le tuve que mentir, cosa que odio, pero tenia que hacerlo. Le dije que un pariente de sangre paterna estaba mal de salud. Pobre tío Pepe, tiene 64 y yo ya lo estoy por matar de una afección cardíaca, odio realmente mentir. Hay que ser muy fría para estas cosas, no cualquiera miente bien como para que le crean. Yo creo que si fuera un poco más sentimental no me daría la cara para semejante invento.
Se lo dije por teléfono, cosa que no tenga manera de darse cuenta de mi rostro cuando le mintiera, y no supo negarse, ni preguntó a dónde iba, solo me dijo que trate de estar con el tío en estos momentos dificiles, que ni lo dudara en ir para allá. Cuando corté el teléfono me sentí una basura. Tanto engaño para saber algo que tranquilamente podría preguntarle directamente a él. Aunque dudo que quiera contarme.
Tomé el micro el viernes a las 19:30 hs. Llegué dificilmente al pueblo a eso de las 5:35 hs de la madrugada del sábado. Averigué previamente la dirección de la casa de los padres, llegué, toqué la puerta y una señora flaca, rubia, y con un humor de perros me atendió a gritos por molestarla a estas horas de la noche...

29/01/10

Coca-Cola VI

Inmediatamente rieron todos a carcajadas. Respiré asombrada y escuché que Agustin me decía:
- No te preocupes, no somos malas personas. Ale nos habló de vos, y por lo que vemos, no se equivocó con vos.-
No se imaginan cuan aliviada resulté luego de esas palabras. Me invitaron champagne, y luego Pube me sacó a bailar un rock del '60. La música sonaba muy bien, me gustaba, increiblemente. Pero tan rápido se me fue el alivio, porque recordé a Alejandro. Solté a Pube, le dije que iba al baño, no me gustó mentirle, pero no quería quedar como desesperada por saber dónde andaba Alejandro. Busqué en el baño, en el living, en la biblioteca, (donde encontré a dos mujeres besándose y tocándose, semi desnudas) y en el lavadero. Restaba el cuarto del primer piso. Subí las escaleras, casi mareada por el champagne, dudé en continuar, me reincorporé a los pocos minutos. Todo se veía borroso, pero llegué cómo pude a la puerta. Sin golpear abrí, y ahi estaba él, con quién, con Sofía. Estaban parados, y hablando frente a frente. No se estaban besando por lo que recuerdo, pero tambien recuerdo que me hervía la sangre y lo primero que me salió de la boca fue:
- ¡Sos igual a todos, no me ves más!.
Rápidamente Ale respondió - ¡Pero para! ¡Laura no es lo que vos pensás! no cometas errores, te estás equivocando, ¡te estás equivocando!
No hice caso, bajé las escaleras, tropecé, y fui a dar con un chico de pelo corto, flequillo rollinga pero en estilo británico aunque muy desarreglado (muy bien vestido eso si) que me tomó de los brazos y me dijo:
- Hey, despacio, te podés lastimar si bajás así. ¿Cómo estás?
Con una cara de psicópata respondí - ¡¿Y cómo te pensás que estoy!?
- Bueno, perdón, qué sabía yo...tenés que estar tranquila, veni vamos a tomar algo.
No me dió tiempo a decirle que no, pero tampoco me molestó que me llevara. Por dentro pensé: - Si me ve Alejandro por lo menos le van a agarrar celos - Y después cuando se sentó miró bien al chico británico, le pareció extraño, pero apuesto, y muy comprador. Tenía un aire de seguridad, una confianza que abrumaba la neblina del cigarrillo. Era tentador, y con la bronca mezclada con el alcohol, no me importó lo ocurrido entre Ale y Sofía. Solo me dejé mostrar, y al cabo de unos minutos me empezó a gustar...
Le pregunté:
- ¿Cómo te llamás?
- Victor, ¿vos? - mirandome con ganas y sonriendo respondió.
- Laura
- Mmm, que hermoso nombre. Sos muy bonita, y estoy seguro que no sot el pimero que lo dice.
- Jaja, ¿Te parece? sos un mentiroso vos. Te gusta ilusionar a las mujeres.
- No, para nada. Solo repito obviedades que un hombre inteligente alguna vez pudo decir.
- ¿Lo conocés a Alejandro?
- ¿A quién? mm no no lo conozco. ¿Porqué deberia?
- No no, por nada, deja no importa.
- Si te gusta la cerveza Guinnes avisame que te traigo una.
- No por mi no quiero nada. No puedo mas, tomé demasiado champagne.
Luego conversamos por unos minutos, hasta que apareció Alejandro, y con furía me tomó del brazo y me sacó de la mesa. Miró a Victor, casi con imprudencia oí decirle - ¿y este Don Juan?, la proxima vez que te vea con mi novia, te rompo la cara ¿entendiste? -
Victor sutilmente respondió - Tranquilo campeón, sólo hablábamos. ¡No te persigas querés! No te mató yo a piñas porque no quiero arruinarle la fiesta a Pube. -
Y Victor se fue caminando solo con un porrón de Guinnes en la mano y golpeando las mesas con el puño cerrado, como conteniendose las ganas de pelear.
- No te puedo creer, ¿te dejo sola un rato y ya te aparecés con otro chabón? - Exclamó Alejandro.
- ¡Pero para Alejandro no es lo que vos pensás! no cometas errores, te estás equivocando, ¡te estás equivocando! - le aclaré con sus mismas palabras la misma situación que advertí en el cuarto con Sofía. La que miraba desde un rincón con ingenua sonrisa, pero casi atróz, seguramente deseándome lo peor. (Que Ale me dejara). Pero eso no sucederá esta noche querida, no para vos...

28/01/10

Coca-Cola V

Las secuelas de este accidente sexual no perturbaron mis creencias sobre el hecho de ser una mujer dificil. Se que suena contradictorio, y cualquiera podría tildarme de hipócrita. Pero hay algo más profundo que no se puede razonar ni entender. Cuántas veces he oído historias en donde los protagonistas se dejan llevar por sus impulsos. Hacer el amor con Alejandro anoche fue un impulso incorruptible.
Sinceramente ya no me importa, ya está hecho, no me arrepiento y no hay vuelta atrás. ¡Qué digan que soy una atorranta!Aunque lo que si me importa y mucho es saber más de él, que realmente conozco más su cuerpo que si historia. Parecerá extraño, pero siento un leve temor por tener que conocer a las amistades de Alejandro.
El martes él me invitó a una fiesta en la casa de Martín, su mejor amigo, quienes todos llaman Pube (por su apellido Pubena). Ahí estarían todos sus conocidos, sus amigos, y lamentablemente según me parece, su ex. Ale me dijo que me vista sin mucha producción porque no quería que todos hablaran de mi luego de que me vaya de la fiesta. No le hice caso, quería mostrarme, quería sobresalir, una mujer como yo no puede no ser el centro del universo. Quería deslumbrar a todos con mi look, con mi sonrisa, quería que sientan envidia por Alejandro. Era la oportunidad perfecta para mostrarme frente a sus amigos, y su ex sobre todo. Me puse el vestido nuevo con strapples verde beneton ( que según mis amigas es un poco alocado, pero que tiene mucha onda...), mis pocas pero finas alhajas. Tuve problemas con los zapatos, estaba entre unos con punta, negros acharolados, y unas sandalias romanas marron clarito. me decidi por estas últimas. Me perfumé y oí la bocina del remis en el que me pasaba a buscar él. Ni bien me vió se quedó duro con los ojos más grandes, con una sorpresa incalculable al notar que yo nunca me había producido tanto desde que él me conocía. Recuerdo que me dijo:
- Estás preciosa. Vas a ser el centro de la fiesta - Lo que denotó un tono irónico, o quizás celoso. Yo solo me reí, y lo besé en la boca. El remis arrancó y nos dejó en la puerta de la fiesta en lo de Pube.
Habia muchisima gente, obviamente yo no conocía a nadie. Divisé varias bebidas, cervezas, espumantes, licores, música alta y mucho descontrol. Había guirnaldas, luces de colores, y creo que hasta había espuma en pomo. Todo ese carnaval frenó de golpe. Dejaron de bailar, saludaron todos a Alejandro. Pero ni me miraron. Me sentí totalmente decepcionada. Había muy lindos hombres a decir verdad, pero ninguno me miró. Había más y mejores mujeres que yo. Tengo que reconocerlo, eran muy lindas. "Unas perras" diría mi primo Guido. Todas saludaron a mi novio, menos una, que lo miró, sonriendo movió su mano en gesto de saludo a distancia y se perdió entre la gente. Era Sofia. La ex. Y lo peor, era la más hermosa mujer de la fiesta. Era rubia, radiante, de rasgos finos, de piel rosada casi pálida. El cuerpo parecia tallado a mano. No tenía nada de sobra, ni nada le faltaba. Tenia un vestido azul marino, bien escotado, insinuando sus turgentes pechos. Sus ojos azules atravezaban toda la sala, toda la casa, toda la maldita fiesta. Ale no miró demasiado, la señaló, me recordó que era su amiga antes de ser su novia, y que ahora como ex se llevaba aun mejor. Algo extraño porque generalmente las parejas suelen destruir las amistades anteriores, o al menos ese es el miedo lógico de arriesgarse a perderlo todo por una locura.
Bailamos unos cuantos temas movidos, me sorprendía que Ale bailara tan ordenadamente. Era prolijo hasta en sus movimientos. Me encantaba cada vez más. Él sonreía, y saludaba a quien lo saludara, pero nunca me soltaba. A todos lados iba con él, ¡hasta la puerta del baño! me tranquilicé, deje de sentir ese leve temor, y respiré hondo como quien se saca un peso de encima. Mientras Ale estaba en el baño, apareció Pube, con una botella de corona con limon en la mano y diciendome:
- ¿Así que vos sos la famosa Laura de la que habla tanto Ale?- En un tono cordialmente amistoso.
Respondi sorprendida - Si, no sabía que ya me "conocías".
- Pff, se mucho más de lo que vos te podés imaginar -
Lo miré pensando por dentro: - ¡Alejandro le contó que estuvimos la segunda vez que nos vimos!¡Qué verguenza, debe pensar que soy una ramera!- Y sin darse cuenta Pube atinó a decir:
- Ale te quiere mucho, sino no estarías acá conociendo a sus amigos. Él es una persona bastante cerrada hacia afuera, todo lo contrario para adentro, pero siempre con respeto. Quedate tranquila que no se nada de detalles intimos, nunca nadie los supo. Asi que dejá de pensar disparates. - Animosamente siguió: - Vení, te presento a los chicos, son copados, no tengas miedo...sé lo que dicen de las novias, pero no lo creo.
Y me llevó al otro lado de la casa, en la barra estaban Facundo, Agustín y Mauro. Todos tomando champagne. Eran hombres apuestos, pero distintos a Alejandro. En realidad el distinto era Alejandro. En ese momento recordé que él saldría del baño y yo no estaría en la puerta, y se iría con cualquiera, por no decir con Sofia. En ese preciso momento levemente volvi a temer lo peor. Y sumándole la circunstancia de tener que conocer a los amigos de mi novio, esquivar preguntas amenazadoras y, caerles bien, pero sin quedar como una cualquiera. Estaba temblando cuando los amigos me miraban fijo pero sin sonreir. Hasta que Facundo me preguntó:
- ¿Vos qué estudiás? - pregunta seca, sin hola ni cómo estás. En ese momento se me aflojaron las piernas. ¡Tierra tragame!

27/01/10

Coca-Cola IV

Comimos, y luego arrazamos con la tarta de copos de dulce de leche bañada en chocolate. Alejandro parecía el mejor novio que una mujer podría tener. Me enternecí tanto que le pedí que se quedara conmigo esa noche. Me sorprendió que mi mamá no se interpusiera con alguno de sus dichos de madre protectora. Alejandro me sonrió con una naturalidad, con una pasión incalculable pensé que lo mejor sería irnos a acostar a mi cama. Yo tengo la habitación casi al fondo de la casa, por lo tanto lo que yo haga, mi mamá no se entera. Ella se levantó, saludó a Ale y después me dió un beso en la frente. Nos dijo hasta mañana chicos...
Con el campo libre, corrimos a la cama, nos sentamos. Me miró con cara de niño, pero serio como nunca...y alcanzó a decirme:
- No hace falta que lo hagamos hoy, si es que vos no queres.
- No hace falta que hablés, ahora no te quiero escuchar, quiero desnudarte y besarte hasta no poder más.
Entre las ganas y el deseo de tenerlo desnudo en mi cama, no pude contenerme de sonreir como una pequeña nena entusiasmada cuando le regalan la mejor de las muñecas. Estaba tan fogosa, tan ansiosa por consumir su cuerpo contra el mio. Y sus caricias, Dios sus caricias...creo que todavia puedo sentirlas, por mi espalda, por mi cuello, por mi mejilla, por mis pechos, por mi cintura, por mis piernas.
No hace falta detallar el hermoso momento de amor. Yo creo que la fortuna de una mujer puede satisfacerse con un suspiro en su oído, yo creo que nada me importó despues de eso. Mucho menos los gemidos que seguramente despertaron a mamá.
Me desperté cansada, miré a mi lado y ahi yacía él. Tenía una mano sobre mi cintura, y la otra debajo de su cabeza. Estaba rendido ante mis ojos, estaba soñando seguramente con algo hermoso, porque en su rostro se notaba esa sonrisa de siempre, pero mucho más dulce. Sentí por primera vez amor por él. Sentí que lo quería, sentí mucho más que su respiración. Yo creo que podía escuchar su corazón latir apasiguada y tiernamente.
Me levanté sin hacer ruido, y lo dejé dormir. Parecía que no hubiera dormido en años, pero no roncaba (gracias a Dios). Salí del cuarto, entré al baño, me miré al espejo y me dije:
- Dios estoy demacrada, no sé cómo éste hombre todavia no me dejó... -
- No pienso dejarte - Respondió él mirandome con los ojos llenos de emoción, apoyado sobre el marco de la puerta del baño. Y me besó tan dulcemente que recordé todos los besos que tuve con otros hombres, pero ninguno se asemejaba ni un poco al suyo. Realmente sentía amor por él.
Mamá ya no estaba. La casa parecía olvidada. Creo que nada que miraba me importaba, salvo Alejandro. Sinceramente crei que estaba soñando, no podía borrar la sonrisa de mi rostro. No dejaba ni un segundo de abrazarlo, de apretarlo contra mi cuerpo. Las necesidades de una mujer van más allá que las necesidades de los hombres. Yo necesitaba estar pegada a él. Necesitaba que me demostraran que todavía podía confiar en alguién más...
Lamentablemente antes del almuerzo Ale se cambió, rapidamente se levantó y se despidió. Tenía que trabajar en su nueva oficina. En su nuevo lugar, del que en realidad yo sabia muy poco. Según me contó al pasar la oficina queda en la calle Córdoba al 2300. Una zona harto visitada por turistas rubias con plata, mucha plata. Listas para robarmelo de un zarpazo. Por un minuto me asusté, tuve miedo de que esto tan maravilloso que habia sucedido, sea un sueño, un hermoso sueño...pero que terminara en una horrible pesadilla. Según dice mamá, "un gran amor es el paso previo a una larga soledad".

25/01/10

Coca-Cola III

Sin pensarlo le dije que tenía cosas que hacer, además de preparar la cena para mi y para mi madre. Desde que papá nos dejó a mamá se le fueron las ganas de todo, hasta de cocinar. Manías que ella tanto amaba. Parece que su amor se fue al cielo, y no es de mala ni nada, pero quisiera que deje de estar mal, no para que cocine ella, sino para que vuelva a ser a mi madre, la de siempre. Tal vez aburra con estas acotaciones un poco egoistas, pero no soporto a la gente triste. Será por repugnancia a las personas que lastiman, o a la mala suerte que me agovia constantemente que no quiero compartirla con nadie. Ale me abrazó, me besó levemente, y me dijo unas tiernas palabras que podrían sonar asi:
- No te creas que pienso que sos una rapidita, no tenes porqué no darme la mano. A mi no me gusta caminar solo...además confío en que todo este tiempo que nos anduvimos mirando ya sabemos los detalles de cada uno...nos quedan pocas cosas por averiguar. - Y me sonrió con esa carita tierna y al mismo tiempo sobradora.
- Sencillamente - contesté - no me hago muchos problemas por lo que digan las personas ajenas. Vos ya no sos un ajeno, pero creo que es apresurado darnos la mano -.
Al parecer Ale no es ningún tonto, y sabe muy bien las cosas, creo que es un fanático de los detalles. ¡No se le escapa una!...No sé porqué me gusta tanto, bah si sé, es tan diferente, es algo inexplicable, creo que ningún hombre tiene tanta confianza en sí mismo, y nadie la transmite como lo hace él. Yo creo que tengo mucha suerte, si papá lo conociera...
A la mañana siguiente desperté con algo de dudas, nose qué frase me quedó rondando en la cabeza, que pudo atormentarme con vagas cavilaciones, con ese típico resquemor que no sabemos de dónde viene, pero que sabemos a dónde va. No podría recordar la frase, pero creo que tenía que ver con algo de ''hombres como yo no creo que abunden''.
Sonó muy creida la frase, muy arrogante, pero no fue eso lo que me molestó, ni mucho menos que venga de él. Lo que me produjo algo de miedo fue caer en la realidad de que estaba diciendo la verdad. Que hay muy pocos como él, para no decir que no existen, solo para matar cualquier esperanza de que si algo no funciona con Alejandro, no haya otro con quien intentar algo importante en cuanto a mi vida amorosa. Lo cierto es que tengo 22 años, y que me falta mucho por aprender. Mucho más sobre hombres. El tema es encontrarlo.
Más tarde cuando le cobraba unas latas de atún a un anciano, levanté la mirada hacia la antigua oficina ya vacía de Alejandro, inutilmente buscándolo. Si, lo extrañaba, y poco a poco pasaban las horas me iba cayendo la ficha. Me gusta y de verdad. y no paro de pensar en él, en el beso, en sus frases importantes, en su elegancia para caminar, en su estilo para vestirse. Se podría decir que hasta su inteligencia me atrae.
A las 20:00 hs (hora de salida) prendí el celular desesperadísima por advertir algún mensaje de Alejandro, o una llamada perdida, lo que sea, pero que sea de él. No hubo mensajes, ni llamadas perdidas, ni nada. Entré en un pensamiento de obviedad, al recordar lo mal que le corté el mambo con respecto a caminar de mano. Soy una mujer dura, pero este tipo me hace ablandar como caramelo masticable. Lo llamé, me hizo esperar y hasta tener que cortar y llamar de nuevo como dos veces. Hasta que se dió el gusto de atender...ya me estaba enojando, pero ni bien habló, me compró otra vez. Mi cabeza comienza a alertarse porque cuando pretendo algo y no lo consigo facilmente me pongo como loca, pero él me pone en tierra con una conversación más que natural, como si nada pasara. Y lo peor todavia fue invitarlo a comer a casa. (Despues era él el apresurado) Aceptó caballerosamente. A las 22:00 hs estaba paradito en la puerta, limpito, afeitado, perfumado y con una Coca-Cola de 3 litros y una torta con copitos de dulce de leche bañados en chocolate. Mamá sonrió tanto cuando lo vió, creo que hacía como tres años que no la veía así. Y creo que le gustó tanto a ella, que se fue volando a su habitación, a cambiarse, a ponerse su vestido de gala, y hasta a peinarse. Quizás le daba verguenza verse normal o dejada estar frente a un nuevo pretendiente mio, o quizás le gustó más a ella que a mi. Lo cierto es que le hablaba muy bien y Alejandro me miraba y se sonreía, creo que nunca trató con una suegra de semejante porte. Silvia, mi mamá es una persona muy culta. Tiene una biblioteca llena de libros de literatura argentina, la edición completa de Borges (que Alejandro admiró ni bien entró en el living) también hay libros de derecho penal, y hasta de economía social, porque como es de saber, mi mamá es profesora de Economía en el colegio Santo Cristo de Lanús. Los gustos de mi mamá en cuanto a mis novios no fueron los esperados, convengamos que yo pasé años en rebeldía obstinada, generalmente demostrada con discuciones, portazos y música a todo volumen en mi habitación, había conseguido que mi mamá se enferme, y tenga que recurrir a un psicologo para poder recomponer la situación conmigo. Pero era yo la que necesitaba ayuda, ademas de que mis amistades no eran las mejores al promediar los 17, porque me juntaba con Jonhy, un drogado de la calle Oyuela, que tenía fama de golpeador. Creo que de las 24 horas del día, 23 estaba tomando vino sentado en la esquina con los amigos. Yo compartí varias noches con él, y hasta llegó a pegarme. Seguro estaba borracho, como siempre. Entonces entendí por fin a mi mamá. Entendí sus sermones, sus explicaciones. Mi mamá es muy sabia, tuve que hacerle caso desde un principio. Pero ustedes saben, las adolescentes en general son muy problemáticas, y se creen que pueden contra todo y que nada le hace mal. Que no hay peligros, y que los adultos no tienen razón con lo que dicen, que solo quieren arruinarle la vida a sus hijos. Una vez superado la relación con mamá mejoró notablemente. Es más, yo creo que ahora me muero si trata de no cuidarme. Siento que la necesito cada día más, no hay cosa que no haga sin consultar con mi mamá primero. Y que lo trate bien a Alejandro, que sonría, y que hasta le cuente cosas de cuando yo era chica y quilombera, y que no se enoje como era costumbre en casa logra darle un toque de paz y de felicidad a mi casa. (Cosa que hace tanto que no logramos). Gracias a esa pequeña conclusión, me di cuenta que Alejandro cada día, cada hora, cada momento que compartía con él, anotaba un punto más a su favor.